flashback.
Hace casi un año, en una casa vieja cerca de un camino que lleva al bosque, lejos de la ciudad, una chica sentada y atada en una silla, amordazada, luchando por soltarse y salir corriendo.
—¿Qué haremos con ella, jefe?
No quiere negociar ni decir dónde está la mercancía! ¡ Tampoco tiene dinero para pagar! –decían los hombres de Manolo mirando a la chica asustada, amarrada pero con cara de serpiente venenosa, ella en su mirada mostraba astucia y engaño, se mostraba asustada y se veía