Mundo de ficçãoIniciar sessãoElizabeth Collins.
—Pero mírate, no se te ha borrado esa sonrisa de la cara en toda la tarde —se burla Ale desde la cocina sirviendo dos tazas de café. —Esa sesión de sexo debe haber sido increíble, porque estás prácticamente caminando en nubes de caramelo. Hasta tu piel se ve más luminosa.
—Ay Ale, ¡Que cosas dices! —empiezo a carcajear.
—Es verdad, solo hay que ve







