Capítulo 79: El placer que se desborda~
El agua tibia caía sobre ellos mientras Edmond seguía penetrándola con embestidas profundas y placenteramente ardientes… Adeline gemía sin control, aferrada a él.
—Ah~ ¡Edmond! ¡Más…! —suplicó entre gemidos.
Él aumentó el ritmo, cogiéndosela con fuerza. Cada embestida la llenaba por completo, golpeando ese punto sensible dentro de ella. Adeline sentía que el placer subía otra vez, más intenso.
—¡Aahhh…! ¡Edmond! ¡Voy a…! —gritó. Y entonces, su