Capítulo 38: El baile.
Capítulo 38: El baile.
Los dedos de Edmond se ajustaron apenas sobre su cintura.
—Sonría —murmuró cerca de ella—. Parece que está asistiendo a un funeral.
Adeline parpadeó varias veces, regresando de golpe a la realidad.
—Sí, lo siento.
La música comenzó a sonar lentamente alrededor del jardín.
Edmond dejó la copa sobre una bandeja cercana y extendió nuevamente la mano hacia ella.
—Venga.
Adeline sintió el corazón acelerarse apenas entendió lo que él quería.
Subieron juntos hacia la