Alessia despejó su rostro y tiene un aura más tranquila, me alegro que conversara con su padre, aunque no pudo hablar con su mamá sabemos que esta bien atendida.
Ella me ve con tanta ternura que dentro de mi todo se mueve rápido, se acerca a mi y me besa con ganas, con ganas de comer mis labios igual o más ganas de las que tengo yo de comer los suyos.
Adoro tenerla entre mis brazos y sentir su calor, es algo que no dejaré de disfrutar.
-Vamos, tienes visita- dice sacandome del trance en el que