Una punzada de placer estallo en aquel rincón de su cuerpo, gimió entre los labios de su esposo, Malcolm olvido que esto era solo un beso de prueba, está loco por ella, la apretó fuerte contra su pecho, gruño al sentir su virilidad apretarse en su bóxer.
Malcolm soltó el agarre sobre su cabeza, coloco las palmas de sus manos contra las paredes del elevador, ella no se percató de esto y sus brazos cayeron naturales sobre los hombros de su atrevido esposo, era un beso feroz, hambriento, fresco, s