Danniel
Una hora y media de alemanes hablando un español inentendible, Lilian tenía razón, la veo sentada entre todos los jóvenes de su edad, al principio anotaba y preguntaba, pero ahora solo bosteza aburrida, es que se volvió aburrida la presentación. Suena mi teléfono.
Lilian: Prometiste usarlo, me mentiste así que tendré que pedirle a otro que me de lo que quiero.
¿Me está amenazando? No voy a usar un maldito mando de un consolador que ella lleva puesto, está completamen