Jeremías
Tardo unos diez minutos en por fin salir de mi auto, tomo las dos carpetas que encontré hoy en la mañana cuando llegué a la oficina e intento mantener la cama. Me digo que lo único en lo que debo pensar ahora es en mis hijos y en que deben estar asalto de toda esta absurda situación que está comenzando a volverse insoportable.
La casa de mis padres sigue siendo igual de imponente, el dolor de regresar aquí después de todos estos años en los que no me he sentido capaz de hacerlo, tambié