Beatriz
¡Tengo que haberme vuelto loca!
Grito dentro de mi cabeza mientras subo en el ascensor hasta el departamento que comparto con el hombre que acabo de besar. Mi corazón sigue latiendo como un loco mientras mi memoria repite una y otra vez lo que sucedió en el auto.
Ni siquiera digo una palabra cuando las puertas del elevador se abren y prácticamente salgo corriendo del lugar con la mirada fija en la puerta de la habitación que amueblado para mí.
El gato en la puerta de esta me mira, lo