Había un nuevo proyecto en marcha en la ciudad vecina, porque mi jefe abrió una nueva empresa para ese proyecto, y me ofreció ser el vicepresidente.
Por muy tentador que fuera el sueldo, miré a la dormida Alicia en mis brazos y negué con la cabeza.
Una hora antes, Alicia me dio solemnemente su primera vez.
Dijo que quería tener un bebé conmigo.
La distancia sería sin duda un inconveniente si decidiéramos tener un bebé, y sería una falta de respeto a su carrera si la obligara a venirse conmigo.
E