Analu
El corazón me dispara; me siento en el banco detrás de mí para recuperar las fuerzas.
¡Dios del cielo, un hijo!
Apenas empecé la facultad, Santiago abrió un negocio nuevo y dijo que por ahora no sería un buen momento… y yo fui tonta y descuidada. Pasaron tantas cosas que terminé olvidándome de tomar la pastilla dos días, pero jamás imaginé que eso pudiera pasarme.
¡Un embarazo!
Al fin y al cabo, llevo años tomando la pastilla y, además, estaba el hecho de que Santiago había dicho que era