Analu
Tuvimos que sacar muchas fotos, pero Santiago no colaboraba y parecía no tener ganas de colaborar. A ratos se ponía a reír por las caras de sexy que tenía que poner, otras veces me pellizcaba el culo. Sin contar las innumerables veces que se le puso una erección al rozarme; nuestra suerte es que la fotógrafa era lesbiana. Pero se ganó una enorme admiración del maquillador, que es un gay de los bien abiertos, quien después de las fotos hechas vino a elogiarlo por su bonito pene de selfie.