Analu
Me despierto el domingo agitada; después de las especulaciones de Santiago anoche, necesito encontrar la forma de contarle sobre mi gestación. Independientemente de su reacción, él tiene que saber de este intrusito.
Me levanto de la cama por primera vez, mientras Santiago aún duerme. Voy hasta la ventana de la cocina y veo que el tiempo está lluvioso. Mi celular empieza a sonar en la sala; corro a atender y veo que es Renata. Son las siete de la mañana de un domingo; si me llama a esta ho