C54-VIDEOLLAMADA
En la mansión Russo, William salió de su cuarto casi corriendo. Sus rizos cobrizos rebotaban mientras avanzaba por el pasillo con el iPad bien sujeto contra el pecho. Tenía el corazón acelerado, porque había pensado en esto toda la noche.
Angela estaba triste.
Muy triste.
Ya no reía como antes cuando jugaban, ni mandaba audios largos contando tonterías. Algo le pesaba, y William no soportaba verla así, porque ella era su amiga.
Su mejor amiga en todo el mundo y los amigos se ay