C24- ¿DE QUÉ MÁS NO SERÁ CAPAZ?
En su habitación, Aurora observaba su reflejo.
El vestido era una columna de seda color esmeralda, dejando al descubierto sus hombros y espalda.
—Un toque final —dijo Mike, apareciendo detrás de ella, quien con dedos expertos, tomó un mechón rebelde de su recogido bajo y lo ondeó con suavidad, dándole un aire deliberadamente desenfadado—. Perfecto. Lista para devorar, princesa.
Aurora soltaba una carcajada, cuando la puerta se abrió y apareció Angela, con su pi