NOCHE PARA DOS (II)
Antes de que ella pudiera reaccionar, Marcelo la llevaba en sus brazos y caminaba hacia el dormitorio. Cuando llegó la dejó en la enorme cama y comenzó a desabrochar su camisa, mientras se inclinaba para besarla. Beso suavemente sus labios, su frente, sus cejas, mejillas y luego se movió dulcemente hasta morder el lóbulo de su oreja.
April estaba nerviosa y no podía moverse, así que tartamudeo.
―Marce… Marcelo… ¿No crees que… vamos muy rápido?
Él levantó la cabeza para revela