EN BUSCA DE SU VERDAD.
EN BUSCA DE SU VERDAD.
Tan pronto como se cerró la puerta, Marcelo la soltó y comenzó a caminar de un lado al otro.
―Yo…
―¡Cállate! ―grito señalándola con su dedo, su cara parecía tallada en piedra ―Parece que no puedes mantenerte lejos de él, ¿no? ―sonrió burlón ―¿Tienen algo? ¿Son amantes?
―¿Qué? ―parpadeó incrédula ―Creo que se está pasando de la raya, lo que vio hace un momento no es lo que cree.
―¡Sé lo que vi! ―afirmo con voz hostil ―Te estaba tocando, mientras tú estabas parada ahí delan