Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn silencio incómodo llena la cafetería de repente. Scott examina al badboy y Jessica tiene los ojos como dos bombillas de la impresión, temo que en cualquier momento se le salgan y se quede tuerta.
—Cariño, ya mi turno terminó. Si quieres me puedes llevar a mi casa. —Tanto el chico de rojos verdes, como Scott abren la boca impresionados y ya me estoy aburriendo de sus ridículas reacciones. ¡Tampoco es para tant







