Lo subí al auto de pasajero y salimos de allí, pensé adonde lo llevo para no sospechas y sonreí, me dije voy a estar en la boca del lobo cenándome al Alfa de la manada y en su territorio, maneje hasta la clínica y estacione el auto el guardia estaba cerrando todo y se iba, le dije que se vaya que subiríamos enseguida y cerraría la puerta de subida, se despidió y se fue, dejándome a solas con mi manjar, como dueño Él tenía las llaves de todas las puertas y me prepare para darme gusto comiéndome