59. El deseo de llamarla
Pasa un pequeño momento para cuando Jenny nota un cambio en el rostro del señor D'Angelo.
Mohines recios a la coyuntura que se precipita por verla marcharse.
Sin ganas de volver a mirarlo, tal vez. Conoce profundamente el sentir de Maya, y no sabe cómo reaccionar a su marcha porque es peor pensar lo que tal vez ella está creyendo, y se le remueve el estómago. Sin embargo, toma la vista de la mujer, más pequeña que él también, y baja la mirada. De inmediato es Jenny quien le sonríe, un poco agit