Capítulo 11; Oportunidad
—Melania—
—Semanas después—
—¿Será que la vicepresidente me deja entrar a su respetable oficina?
Quito la mirada del computador para mirar en la puerta a Aisel. Tiene una sonrisa.
—Claro que puedes pasar —me levanto para saludarla—. ¿Vienes a ver si le di vida a la que era la oficina de tu novio?
Se ríe. —Se mira mejor ahora, Mauro es muy simple en cuestión de decoración.
—¿Y no es así de simple en la cama?
—Es bueno.
—¿Pero…?
—A veces es muy agresivo, quiere intentar