Capítulo 19; Un beso, solo éso.
—¿Qué crees que haces, mujer?, no puedes estar en el confesionario, debes salir ahora mismo.— le dijo nervioso.
—Lo haría, si tuviese la certeza de que no huirás de mí, pero estoy segura de que terminarás corriendo como la última vez, y... realmente necesito que hablemos, Samuel.
—Padre Samuel—le corrigió, mirándola directo a los ojos.
—Padre Samuel—admitió ella.— ¿Por qué huíste de mi?
—¿Por qué tendría que haberme quedado a escucharte?, parecidas haber perdido el juicio.
—Quizás porque me