Capitulo 44; Pagar penitencia.
Después de aquella triste escena con sus padres Ámbar decidió que no podía enfocarse en lo negativo de su vida de ser así terminaría deprimida y llorando sobre el sofá hundida en la miseria que le provocaba sentir que no pertenecía a ninguna parte. Y a eso debía añadirle el hecho de que seguía sin saber absolutamente nada de Samuel, las veces que había hablado con Ana, la pobre mujer también había dejado bastante claro que ella tampoco había hablado con su hijo, aquello no hacía más que entrist