Por Irina
Estamos llegando a la casa de mi tío cuando suena el celular de Leonardo, él, con una carcajada, rechaza la llamada.
Inmediatamente suena mi celular.
-De nada.
Dice mientras estaciona el auto en la entrada de la mansión.
La entrada es doble, es decir que entra por la puerta del garaje y puede estacionar o seguir y salir por el otro portón, sin hacer demasiadas maniobras.
Él se quedó en medio, con el auto detenido, pero con la marcha puesta.
-Atendelo.
Dice divertido.
Era Roque y no sé