—Espera, ¿no ves que las medias van enganchadas a los ligueros del corsé? Espera a que me las quite. Y sal de la habitación.
—No, me quedo aquí. La verdad es que estás muy sexi… y las putillas tenéis vuestro morbo… —acabó de desabrochar el corsé y metió la mano por debajo para acariciarle los pechos—. Pero quítate eso de una vez.
Laura se quitó las medias y descendió de los zapatos, lo que obligó a Sergio a bajar más la cabeza para mirarla. «Se acabó el aspecto sexi», se dijo. «Ya no soy una mu