—No hay más opciones, ¿cierto?
—Pues claro que las hay Star, estoy dispuesto a luchar por ti y quiero que luches conmigo, no cedas a ninguna boda, lo resolveremos, no volveré a perderte.
Se levanta molesto y se dirige al baño, yo lo sigo sin entender muy bien el porque está molesto. ¿Acaso eran celos? No lo sé.
—¿Pero por qué te enojas? —le iba a preguntar para dejar de suponer cosas.
—Porque lo dijiste como si realmente no le vieras futuro a lo nuestro, como si te rindieras, como si no me