Capítulo 33
– No sabía que Kaiven podía ser tan consciente – me dice Yeri
– ¿le cuesta tanto trabajo referirse a él como Alfa? – le pregunta una de las lobas que asignaron a nuestro cuidado
– No es que me cueste trabajo – responde como una niña que acaba de ser regañada – es solo que aún no me acostumbro
– No es un gran problema, Yeri es humana
– Una humana que no sé por qué razón decidido quedarse con nosotros, entonces debería respetar nuestras costumbres
–