72. ¿Estás segura de que no recuerdas nada?
Victoria, pálida y aun recuperándose del parto, observaba a Erwan con cierta tristeza. Ella simplemente no podía aclarar sus dudas. Suspiró profundamente y se dejó caer en la cama, mirando al techo sin saber cómo afrontar la conversación que se avecinaba.
—En realidad, no lo sé —respondió Victoria, algo dubitativa, intentando forzarse a saber qué había sucedido, pero sin lograrlo—. Solo recuerdo llegar al hospital con dolor y que todo sucedió muy rápido. Poco después, ya tenía a Odette en mis b