Capítulo XX. Una hoguera que anula la razón parte 2.
Ailan.
- "Tendrás lo que deseas, mi diosa, eso, y mucho más."- me dijo acercándome a él, con cierta fuerza, y haciendo que nuestros cuerpos chocaran, aunque el freno mi cuerpo para que no me golpeara contra él, con fuerza.
Mientras, sus labios se apoderaban de los míos, y el mundo comenzó a girar a mi alrededor, nada era igual a lo que yo había conocido hasta ahora, todos era más abrazador, más luminoso, y más insaciable, sentí su lengua en mi interior, y sus labios me derribaron mucho más de