Capítulo LXV. Un café interrumpido. Parte 1
Ailan.
- "Decididamente esto no es lo mío"- me dijo Hanna mirándome a mí y a los escoltas que nos rodeaban, su voz tenía algo de súplica, después de la maratón de compras al que la había sometido a mi futura cuñada, mi hermano debía de estar temblando al ver los gastos, ante la posibilidad que yo estuviera enfadada, seguro que en breve me llamaría, aunque todo esto no era mío.
Miraba las vistas a través del cristal del ascensor a medida que subíamos, para almorzar en el restaurante más famoso