Capítulo LXVI. Un café interrumpido. Parte 2.
Ailan.
- "¿Gladiator?"- me preguntó Hanna mientras yo cobardemente bajé la cabeza, no podía mirar a ese hombre, o la pervertida se apoderaba de mí de nuevo, el poder que tenía ese hombre en mis hormonas era letal.
- "Es una larga historia, tengo que salir de aquí, me juré que bailaría desnuda delante de una multitud antes que volver a verlo, y de eso, sólo han pasado veinticuatro horas"- le dije intentado moverme de mi silla sin ser vista, como si Gladiator fuera la Rex de Jurassic Park y el