Mundo ficciónIniciar sesiónAilan.
Cuando desperté esa mañana, ya tenía como trece mensajes en mi móvil, cinco de ellos eran de un desesperado de Arturo, pidiéndome explicaciones de lo que había pasado con Walter, como supuse los malditos chivatos de Murdock y Conway habían cantado como canarios.
Siete mensajes eran Finlay, los dos primeros era suaves pero impaciente, deseaba saber dónde estaba, y si me enc







