Samantha meneaba su pierna de arriba abajo con velocidad. Se sentía ansiosa. Luego de dejar al pequeño Lucas en su habitación, Daniel la invitó a tomar el desayuno.
Se encontraba en un comedor. La casa era enorme. Incluso la entrada, tenía un jardín amplio con un camino de tablones de madera. La casa era de un nivel que se llevaba casi toda la manzana, de color gris con ventanales enormes. El comedor estaba frente a la cocina. Era una mesa cuadrada para seis asientos. Había notado que dos traba