El sonido constante de un beep hizo que Samantha comenzara a moverse en su cama. Sentía el cuerpo levemente adolorido y la espalda rígida. Poco a poco su vista se fue adaptando al ambiente notando que se encontraba en la habitación de un hospital.
En la cama donde se encontraba, había cortinas rodeando su cama. Se acomodó un poco y en ese momento la pesadilla que había vivido se había hecho presente.
Recordó el momento en que hirieron a Daniel y sintió cómo su cuerpo se congelaba. Necesitaba sa