Llevamos algo para comer a la habitación del hotel, una sensación extraña invade mi cuerpo cuando Dylan se lanza a la cama boca abajo. Trago saliva. Recuerdo exactamente lo que me está haciendo sentir así.
Un recuerdo pequeño me corrompía la paz mental «En una habitación de motel que quedaba cerca de la secundaria, Dylan y yo habíamos decidido que ese sería el día. Y entonces comencé a dudar ¿realmente ese sería el lugar? ¿Estoy lista? No dejaba de jugar con las tablas de la falda