Al parecer no soy la única estudiante que le gusta a Frank; quizás si sabía que era menor de edad, a lo mejor es así, le gustan las menos. Quizás cuando cumpla dieciocho se va a olvidar de perseguirme y acosarme, y entonces dejé a mi tía. Me siento de verdad arruinada. Me quedo observándola.
—Sí—respondo finalmente—No siempre suelo mirarlo de esa forma—sale de mi boca por accidente.
—Dylan es muy afortunada.
Ah. ¡Espera! ¿Qué?
—¿Lo conoces?
—Mi padre es abogado de la familia, Scott, D