Él tipo la sigue y se sienta a comer. Angélica retrocede un paso y se recarga en la pared para poder tener una visión más clara de Álex, levanta su mano como si fuera a frotarse el pelo y le señala la puerta. Álex empieza a caminar mientras empuña las manos y se le oscurece la mirada, Angélica abre los ojos porque Álex no se detiene frente a la puerta, se pone pálida como la pared.
Álex solo siente el bombeo de la sangre caliente que le corre tan rápido de la cabeza a los pies, siente que va a