¡Estúpida tú!
Capítulo 46.
Me dejo caer en la silla y me paso las manos por el cabello.
—¿Dime que estás bromeando? muchas veces le has servido de tapadera.
—Señora se lo juro por Dios que no es una broma, después del almuerzo el señor empezó a sentirse muy mal…
La interrumpo.
—¿Qué síntomas dices que tenía? —pregunto preocupada.
—Dijo que no podía respirar bien, sentía como si su garganta se hubiera cerrado, no era capaz ni de pasar saliva, luego en cuestión de minutos se le empezaron a hinch