Capítulo cuarenta y cinco. Cita
Cita
Valeria esperó ansiosa por Derrick, no sabía nada de él desde que se había marchado y el tiempo parecía tener prisa por avanzar, cada minuto hacía que el corazón de Valeria sufriera una muerte lenta.
—Ven, siéntate —pidió Zoe al verla caminar de un lado a otro, con la desesperación y angustia dibujada en su rostro.
—No puedo, temo que Derrick corra peligro —dijo.
Zoe negó.
—Las malas noticias son siempre las primeras en saberse, Vale, no te aflijas antes de tiempo, piensa en tus hijos. Aho