Mundo ficciónIniciar sesiónLos corazones de ambos latían tan fuerte como nunca antes, al punto en el cual sentían que saldría por su boca la moneda se elevó, se elevó y luego comenzó a descender, Emma vio que ella había sido la ganadora no obstante eso no la hacía feliz si no la angustiaba aún más.
—James, yo creo que lo mío puede esperar.—No nena, vamos a lo tuyo, ganaste y vamos.Ambos caminaron






