Capítulo treinta y ocho: Te quiero
“Narra Sabrina Spencer”
Por un instante, no oí nada más. Era consciente de que las amigas de Nicole estaban cuchicheando entre ellas. El agua corría en algún lugar. Alguien abrió la puerta y volvió a sonar la música de la fiesta. Pero de lo único que yo era consciente era del desdén con que Nicole había pronunciado aquella última frase. «eres el animalito a sacrificar».
Sonrió entonces, pero esa vez pude distinguir cierto brillo de compasión en su mirada. Y,