Capítulo treinta y seis: Fiesta de lobos y serpientes
"Narra Fabio Caruso*
Apenas llegamos al salón de fiestas, pude ver a los socios con los que había quedado allí. Ninguna máscara podía ocultar el poder que ciertos hombres parecían exudar por sus poros. La fiesta tenía lugar en la planta baja de un antiguo palacio, con altas columnas y deslumbrantes lámparas de araña. Había una orquesta en el estrado elevado de un extremo, y suficiente oro por doquier como para hacer refulgir al mundo entero