Capítulo 16
Emma gruñe mientras sostiene con fuerza la gruesa madera del espaldar de la cama.
—Máximo estoy cerca.... Sigue.... No pares.
Sus gemidos cada vez son más fuertes, como si su garganta estuviera cansada de esconder entre los labios la pasión de su pecho.
—mmmm.... Siii ... Siii
Emma empieza a relajar su cuerpo, mientras observa como de la sabana de su cama se asoma la cabeza de Máximo que estaba en medio de sus piernas, el lobo estaba usando su lengua para enseñarle a Emma una m