"¿Qué hay de la ropa interior?", dijo Angeline.
"¿Quieres usar la mía?". Jay frunció el ceño y dijo con impaciencia: "Tendrás que aguantártelo".
Angeline quería llorar pero no encontró lágrimas
Salió con esa camiseta de gran tamaño. La camiseta era de corte holgado, pero igual acentuaba la sensualidad de su cuerpo.
Especialmente esas dos piernas largas de ella, eran delgadas y esculpidas, como una obra de arte.
Su largo cabello mojado descansaba sobre su suave piel. Le añadía un aura de ino