Rose protestó suavemente, “Tú eres el que está siendo quisquilloso”.
Por suerte ella conocía sus gustos. A él le gustaba su café en el lado amargo, sin embargo, él extrañamente pidió un café setenta por ciento dulce hoy. Rose sintió entonces que él quería causar problemas de la nada.
Era suerte que ella había sido consciente e inteligentemente expuso su plan. Esto detuvo su molestia no provocada por ella justo a tiempo.
Solo que ella había subestimado la gran determinación de Jay por buscar v