Bebé Robbie caminó hacia Mami y abrazó su cintura por detrás. Sonreía de manera encantadora.
“Mami, ¿cómo puedes hacer un trabajo tan sucio? Deja que tu hijo se encargue de eso”.
Angeline se volteó para mirar a Bebé Robbie, pellizcando su hermoso rostro. “Mi Bebé Robbie es un caballero. Seguramente deslumbrará a todas las chicas en el futuro”.
Mientras decía estas palabras, el rostro de Angeline de repente se volvió severo. “No te atrevas a jugar con ellas”.
Bebé Robbie se preguntó si debía