Temía que se repitiera la tragedia que sucedió entre su madre y Angeline.
Sin embargo, no sabía que existían abuelos que amaban más a sus nietos.
Boye pareció haber notado la preocupación de Jay y tomó la iniciativa para disipar sus dudas. “Jay, Angeline ya conoce mi identidad. Ella fue quien me dijo quién eras”.
Jay se quedó estupefacto.
Había una flor feliz floreciendo en su corazón. Era como si Angeline lo conociera mejor que él mismo.
“¿Ah sí? Entonces, ¿te contó sobre esas tragedias qu