En ese momento, Angeline finalmente se dio cuenta de un hecho inmutable: Chloe era la madre de Jay. Esta era una relación de sangre que nadie podía cambiar.
Si quisiera que Jay cortara los lazos con su madre, su esperanza no solo parecería cruel, sino que también sería una ilusión.
“¡Angeline!”. Cole corrió como un torbellino, y tomó a la suave y flácida Angeline.
De esta manera, Angeline se quedó en la Villa del Tiempo, descansando en la habitación de la Hermana Shirley mientras esperaba que