“Te ayudaremos, Pequeño Zorro”. Las hermanas irrumpieron, todas luciendo magulladas e hinchadas, pero tercas como eran, aceptaron el desafío a pesar de la dificultad.
Bebé Robbie dijo: “Está bien, reténganlo por mí. Voy a destruir la computadora”.
“Mm”. Todas las hermanas corrieron juntas.
Sin embargo, al igual que la carne de cañón, las hermanas simplemente no tenían poder para devolver el golpe a Monstruo.
Bebé Robbie cerró los ojos. Ante los obstáculos, las palabras de papá resonaron en s