La Hermana Shirley se sorprendió al principio, luego dejó escapar una leve sonrisa.
“No se preocupe, Sra. Yorks. No tengo ninguna esperanza de casarme con él. Solo me quedaré en Monte Perla porque quiero que el niño se quede más cerca de él y forme un vínculo con él. Me iré cuando él encuentre una cónyuge. Prometo nunca arruinar su felicidad”.
Angeline agregó con franqueza: “Tus preocupaciones son completamente innecesarias, Tía Mayor. La Hermana Shirley es la hija más querida de la familia Se